Urbi et Orbe

enero 23, 2009

Los trucos de don Adolfo

Archivado en: General — Paco @ 3:05 pm

don-adolfo Este viernes, mientras tomaba mi café matutino y renegaba de la TV (del aparato, que se enciende y se apaga como foco navideño), veo y leo que la nota política se hace cada vez más intensa.

En Monterrey se viven días de turbulencia entre los partidos políticos (y dentro). Tanto más en la medida de su preeminencia, y de la carga de votos que pudieran sumar (y restar) a una eventual alianza. Pareciera que la euforia pre-electoral es el indicador de nuestra actualidad social… ¿así será?

Poco después, y francamente molesto porque mi café se enfrió, respondí a esa pregunta retórica… ¡claro que no! Esa no es nuestra actualidad social. Los partidos políticos ya ni siquiera son representativos de sus propios principios… mucho menos de la sociedad. Esa actualidad es sólo una farsa mediática.

No tiene caso identificar a los partidos en pugna, en coalición o en colisión. Sobre todo si se considera que los fundamentos sociales, la filosofía, que debían sustentar a cada partido, son ya más insondables y misteriosos que la Santísima Trinidad o la Transubstanciación. Entre unos y otros partidos, como el refrán raza: “da lo mismo atrás que en ancas”.

El hecho es que desde el siglo pasado, la realidad mediática tiende a separarse cada vez más de la realidad social. La política saltó al escaparate de los medios para dirimir intereses muy ajenos a los del grupo social que pretenden representar. En este contexto, las tradicionales funciones de los medios de comunicación, se mandaron al archivo muerto. Lo interesante es que, tanto en la política (partidista) y en los medios de comunicación, hay muchos principios concurrentes, técnicas probadas, comentadas y aplicadas en su momento, por un estadista de triste fama: Adolfo Hitler.

Yo no sé si Goebbels es autor o no de los famosos “once principios”. Pero Hitler ya evidenciaba en “Mi Lucha” una serie de reflexiones respecto a la comunicación, específicamente la propaganda.

Así, durante décadas, la aplicación y adaptación de las estrategias del “Fürer” se han ido acentuando cada vez. Si en principio era sólo una aplicación selectiva en propaganda comercial o desde plataformas partidistas (oficiales o no), con el tiempo se hizo cada vez menos “fino”. Tanto que los propios medios de comunicación han integrado principios y técnicas de aquél señor. Lo malo es que se ha hecho con tanta irresponsabilidad (e ignorancia), que generan sólo irritación, incertidumbre y devastación intelectual…

En el ámbito político, la estridencia es el mejor recurso para ensordecer. De acuerdo a los hechos de don Adolfo, por ejemplo, el debate racional no es aceptable. Contra los enunciados lógicos, valen mejor las reacciones emotivas. Otro recurso nacionalsocialista fue la alteración semántica de palabras y enunciados comunes. La palabra Democracia en voz de comparsas bien administradas, es sólo un recurso funcional a favor de un grupo, y deja de ser un principio de decisión colectiva.

La reiteración sistematizada de imágenes y conceptos es otro recurso muy del “Tercer Reich”. Y vaya que durante años los nuevoleoneses hemos tenido dosis diarias de políticos por todos los medios de comunicación posibles. Tanto así que la larga precampaña de Vicente Fox se hizo “chiquita” comparada con la de algunos entes locales… (ya no compro cereal por miedo a encontrarme con un dije con la cara de algún “aspirante”).

Supongo que la utilización de estrategias fascistas no es exclusiva de los políticos y medios locales. De hecho, seguramente Hitler y sus secuaces no inventaron, sólo identificaron esos recursos y sistematizaron su aplicación. Por supuesto, para la práctica debe haber muchas coincidencias, sobre todo en valores sociales… y la forma como es concebido el receptor de toda esta propaganda.

Para don Adolfo, el pueblo alemán era la “muchedumbre”, una colectividad… La individualidad debía subordinarse a los intereses del partido, donde el partido era en la práctica, el propio estado.

Ahora, aquí, el uso mediático de estas estrategias debe implicar justamente lo mismo: que el ciudadano, para el político; el receptor, para el medio, no valen nada individuamente. Es en su reacción como masa irracional cuando se vuelven útiles (el rating, las encuestas, son falacias recurrentes para justificarlo todo)… Así somos de pequeños para esos pequeños cerebros.

Para dejar de sentirme “masa manipulada” por un momento, mejor me metí una disyuntiva tremenda… O voy a lavar vasijas, o vuelvo a intentar con una mariposa de papel que no me sale… Identificar los recursos de la manipulación es más sencillo que lograr evadirlos… Y después de todo un plato sí puede limpiarse (o desecharse)… Y una mariposa siempre evocará a la belleza.

enero 14, 2009

¡Aquí vamos!

Archivado en: General — Paco @ 12:34 am

1064380_railroad1

Con esta fecha inicio una bitácora de lo cotidiano, de lo personal, de lo social, de lo difícil que apunta la vida a la mitad del siglo, del mío, y al inicio del milenio de todos. Todo está permitido, pero con discreción.

Tema Rubric. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.